NOTA DE TAPA:
Redes comunitarias libres

Diseo | Soledad Tordini - Foto| Emily L.

MEDIACTIVISMO, P2P, Y REDES LIBRES: POR UNA TECNOLOGA EMANCIPADORA.

Sebastin Vazquez- Colectivo La Tribu

Octubre de 2008

 

La Ley espera a que des un traspi en algn modo de ser, que te conviertas en un alma diferente a la habitual carne muerta aprobada y sellada en prpura por las autoridades sanitarias; y tan pronto como empiezas a actuar en armona con la naturaleza, la Ley te da el garrote y estrangula; as que no juegues al bendito mrtir liberal de clase media; acepta el hecho de que eres un criminal y preprate para actuar como tal. Hakim Bey (1).

1.

La "modernidad tecnolgica" (ese huir siempre hacia adelante que algunos llaman Progreso) se mantiene, al igual que hace cientos de aos, como relato ideolgico fundante de todas las pocas.

Hoy, lo que en otros tiempos representaron el vapor o la electricidad, lo representan las nuevas tecnologas de la comunicacin, con Internet y su increble potencial a la cabeza. En esta topologa descollante de la actualidad, experimentamos un nuevo impulso de revolucin tcnica, y su presin intensa se descarga fatalmente sobre los cuerpos y las almas. Y es en la posibilidad de hacer invisible su despliegue, donde esta matriz (cuyas implicancias abarcan modos de pensar, sentir y hablar) manifiesta su dominio. Cinismo. Toda una serie de simulacros tcnicos que fingen ignorar las figuras de poder que ellos mismos cargan en sus tramas conceptuales.

Si una poca es lo que se conforma, y un acto de pensamiento libre, al contrario, es lo que obtiene su fuerza inspiradora de lo que inconforma, la poltica es entonces lo impensable, el punto que puede compensar todas las tensiones, el sitio donde una poca

se hace visible e imposible a la vez. Entonces, contra el pensar tcnico totalitario, la crtica y la investigacin militante.

Si a travs de las tecnologas los hombres se transforman en lo que pueden ser y sern, se entiende la paciente vigilancia del Estado y el Mercado sobre cualquier instancia que perciban como un principio de disgregacin del orden tcnico. Para evitar esto, nos inyectan Modas. La Moda es parte de una maquinaria donde la fuerza siempre tendr un centro: fuerza centrpeta. Una forma utilizada por el sistema para regalarse (nos) engaos de variedad. Caminos que siempre solicitan un centro, porque en la moda lo que difiere nunca puede encontrarse.

El Estilo es lo contrario de la moda: el riesgo constante, la bsqueda. En esa bsqueda sin garantas, el Estilo encuentra su fuerza intensiva, su especfica anarqua. Esto es lo que debemos exigirle a todo saber tcnico que se pretenda emancipador: jams estar

disociado de una perspectiva crtica sobre la realidad, y s del vaivn de las modas ideolgicas. Frente al neocapitalismo virtual revestido de innovacin canbal, debemos preguntarnos si es posible crear un ambiente cultural e histrico capaz de producir un intervalo, una diferencia, un desvo, una pausa creadora respecto a una razn munida con la crnica oficial. Cuando la tcnica (medida eficiente del mercado y extensin aciaga del espritu) impone su podero como organizacin total, desarticulndonos y reacomodndonos en nuevas lgicas de legitimacin, nada de optimismos programticos. Instalemos la subversin en el corazn del miedo. Es imposible no respirar el aire del presente, pero siempre es posible precavernos mediante la desconfianza inclaudicable hacia todo lo existente. Si la tcnica es culpable, nuestra inocencia no tiene lmites, ya que frente al ser como potencia, todo orden es un simulacro.

El espritu con el que naci lo que hoy conocemos como Internet, era absolutamente diferente de lo que es en la actualidad. Si bien toda la primera etapa de investigacin y desarrollo estuvo costeada por Estados, los primeros programadores (los mticos hackers de la primera generacin), imprimieron fuertemente en los inicios una impronta libertaria de descentralizacin absoluta e inteligencia colectiva. Pensaron el poder no como un ncleo central al que acceder, sino como una vertiginosa dispersin de fuerzas, nodos que en lugar de confluir en un nico significado lo parasitaban para destruir su poder totalitario.

En definitiva, en la prehistoria virtual el intercambio de informacin y archivos (columna vertebral de Internet hasta el da de hoy) se realizaba de computadora a computadora sin la necesidad de servidores centrales que almacenen la informacin. As fue en el inicio, hasta que apareci el

mercado para colonizar productivamente absolutamente todos los espacios virtuales. Se haban descubierto las ntimas (y muchas veces siniestras) conexiones entre la organizacin del trabajo, el universo virtual y las tcnicas del entretenimiento y el ocio. Naca el capitalismo cognitivo.

Sin embargo, donde hay poder hay (siempre) resistencia. Empezaron interesantes disputas sobre el derecho de habitar sin invadir (idea imposible para el fascismo o para Google, que es el fascismo por otros medios). Poco a poco, se estaba iniciando una forma silenciosa de dinamitar el sentido comn del terrorismo de mercado en Internet.

As, en los ultimos aos algo pareci cambiar en la lgica de intercambio de datos va web.

1999: Napster hace su aparicin en escena, partiendo las aguas de una discusin que ya se avizoraba nodal para el futuro: la de la propiedad intelectual de los contenidos, y

todos sus links. Qu era Napster?. Un sistema de carga y descarga de archivos desde computadoras personales. As de simple.

Como nos ilustra Alejandro Piscitelli Lo que Napster hizo es (...) haber cambiado para siempre la economa de almacenamiento y la transmisin de la propiedad intelectual en general (2). Si bien Napster dio inicio masivamente a una nueva forma de intercambio, y puso en el tapete la discusin entre el derecho de propiedad y el derecho de acceso, an funcionaba de manera centralizada, o sea con un servidor central que almacenaba los archivos (en su inmensa mayora msica), y conectaba a los nodos (usuarios) que se requeran mutuamente para los intercambios. Pero esto era slo la punta del iceberg de un movimiento mucho ms radical que hoy est en auge: las redes peer to peer, redes de pares, o ms sencillamente, P2P.

3.

Las redes P2P son un tipo especial de redes, donde los que participan no asumen funciones como cliente o servidor (la tpica aglutinacin de sentidos alrededor de una mdula convocante), sino que todos se comportan como servidores y clientes al mismo tiempo. Se forma as una conexin sin mediacin entre usuarios, en la cual cualquier nodo de la red puede transmitir informacin al tiempo que la recibe. Esta informacin est guardada en los discos rgidos de cada uno de los participantes de la red. Las P2P acechan, cuestionan, desvirtan el statu quo de Internet. Los requerimientos tcnicos para participar de estas redes (que se sirven en algunos casos, de la tecnologa inalmbrica wireless, en otros de conexin cableada, y en algunos ninguna conexin a Internet, para desplegarlas en toda su potencialidad asociativa), son mnimos, y las ventajas infinitas. P2P es poder distribuido y acceso distribuido a los recursos, que conviven por fuera del streap-tease

publicitario de la web comercial, con sus formaciones ajenas a toda dimensin que no sea la cultura entendida como correlato de la mercanca virtualizada.

Las P2P debaten de manera radical el estatuto del cliente- espectador- espectro. Material inflamable que corroe la ligazn fundamental del sistema: cuerpos y mercancas, a travs de la mediacin discursiva de la publicidad. Guerrilla inalmbrica. Partisanos Wifi.

Porque si bien es cierto que es sumamente complejo pensar por fuera de la radicalidad de mercado, ya que an nuestras maneras de quedar al margen pueden ser incorporadas como consumo decorativo, crtica inocua o valor agregado, las redes P2P estn convirtindose poco a poco en una verdad convulsa, en la Pesadilla Organizada de los guardianes de la propiedad virtual.

As, las redes P2P vuelven al estado fluido los productos de la actividad humana que

estaban condenados a la coagulacin.

4.

El mediactivismo, y en particular las radios, pueden hacer un uso absolutamente subversivo de estas redes, que trascienda el mero compartir archivos en una red paralela (de por s una actividad corrosiva del sistema), usando una va absolutamente novedosa y por fuera de los controles estatales y econmicos, para lograr una verdadera comunicacin sin mediacin: la utopa pirata. Y aqu queremos hacer una distincin entre diferentes variantes de redes P2P. Y es acerca del uso que habitualmente se les da a todo un universo de redes P2P (por citar los ejemplos ms conocidos, Emule, BitTorrent, Kazaa, entre otros).

Este tipo de redes de intercambio, de alcance mundial, y usadas generalmente para descargar msica y cine, cumplen una funcin esencial: poner al alcance de todos,

de manera gratuita (obviamente siempre que accedamos a una computadora y conexin a Internet), obras artsticas, de investigacin, entre miles de opciones ms, algunas de las cuales circulan sin que el poseedor de los derechos de autor lo haya autorizado. Las legislaciones de Occidente coinciden en declarar esta prctica ilegal. Le llaman "piratera". De manera que ahora, que por primera vez en la historia de la humanidad la produccin, envo y descarga de informacin tiene un costo casi igual a cero, los Dueos se indignan por la insolencia. Debemos posicionarnos claramente, a favor del intercambio de obras con "derechos de autor", mas all de lo que nos diga la ley, la posibilidad o no (depende el pas) de la copia privada para fines privados, y el artificio jurdico llamado "propiedad intelectual".

Y esto no es piratera, es justicia potica. Desde ya que es absolutamente deseable que no se ilegalicen las redes P2P, que no se criminalice el intercambio de archivos, y que

no se lleve al mbito penal algo que siempre fue jurisprudencia del derecho civil. Pero ms all de esto, debemos estar conscientes de que estamos viviendo una bisagra histrica en lo que a informacin (acceso, distribucin y produccin) se refiere, y como en toda bisagra, el sistema responde con furia ante toda respuesta plebeya. Pero no nos asombra, ya que en todo momento de cambio de paradigmas, los Poderes se aliaron (en la actualidad, las corporaciones transnacionales, y el sistema de control de masas llamado democracia, con sus apndices judiciales), para evitar rupturas de sentido. Ya deberamos saber que la ley del perseguidor es muy otra que la del perseguido. Pero queremos decirles algo desde aqu a los terratenientes del campo cultural: Sus leyes, las leyes del Capital Concentrado Transnacional, no nos representan, y el movimiento P2P ya es imparable. Es cierto que en el camino harn dao a mucha gente, pero acaso

esperbamos otra cosa? Es que acaso alguna vez el Poder cedi algo en buenos trminos?

Sin embargo, existen otro tipo de redes, de carcter local y comunitario, que por alcance y espritu consideramos ejemplares de la potencialidad poltico-crtica de estas tecnologas. Estas redes comunitarias (inalmbricas o no) existen en todo el mundo, cada vez ms, compartiendo el espacio de sus discos rgidos y su ancho de banda (en algunos casos solo mediante antenas) y pudiendo convertirse, potencialmente, en una verdadera Internet paralela.

Estas redes, que requieren una infraestructura mnima (aunque no es suficiente, como con Emule y el resto de los protocolos tradicionales, con conectarse Internet, si no que requieren una pequea antena apuntando al nodo ms cercano) brindan la posibilidad de compartir datos, en algunos casos compartir el acceso a

acceso a Internet, transmitir voz a costos mucho ms bajos que la red telefnica. Y una funcin primordial: generar medios alternativos libres e independientes. Imaginen una radio transmitiendo on-line por estas redes, un diario ciudadano donde todos los vecinos y vecinas sean a su vez lectores y periodistas, colectivos de videoactivismo transmitiendo video en streamming. Y todo sin los intermediarios corporativos habituales de la edicin y transmisin clsica. La validacin colectiva de los contenidos contra el unilateralismo de los mass-media. Suena utpico, pero ya existe, es hoy. La potencia de estas redes dependen, obviamente, de la cantidad de nodos activos que existan, y de los usos polticos que podamos darles interviniendo activamente en ellas.

Esto son las redes libres y comunitarias: atravesar y acribillar la cultura de otros relatos. Antropofagia tcnica. En un presente donde cada vez nos cuesta ms reconocer secuencias generales de sentido sobre las

cuales realizar el dilogo entre lo pblico y lo subjetivo, las redes libres instalan la poltica disruptiva como parte de la carencia de los cuerpos individuales, y la esperanza de la completitud en la articulacin con lo colectivo, lo comunitario. Lo Otro siempre por venir.

La insurreccin solo es posible en un doble movimiento: desorganizando la coherencia del Poder, y organizando el caos alternativo, creando muros de contencin ante nuevas embestidas uniformadoras. Cuando oponemos un sistema a la experiencia, nos hacemos cmplices del Sistema que opera expropiando la experiencia. Las redes libres aliadas al mediactivismo ofrecen la experiencia como praxis libertaria. Los modos de luchar contra la propiedad privada son la lucha de lo mismo por ser diferente: la misma sobredosis de instinto, el mismo nimo de rasgar el mundo y revelar la brutalidad que contiene de siempre, en nuevos formatos.

He aqu un soporte tecno-tico para los medios alternativos del presente y del futuro.

5.

En la prctica, existen infinidad de aplicaciones para iniciar una red comunitaria y libre y las radios y medios alternativos pueden convertirse en grandes promotores de estas iniciativas.

En cuanto a software para transmisiones P2P, ya sea de audio, existen varias alternativas:

Peercast, software que permite la emisin de radio y video, mediante un sistema P2P.

P2P Radio es un programa que permite crear tu propia emisora de radio y/o escuchar las de otros usuarios a travs de conexiones P2P. Una de sus principales ventajas radica en el importante ahorro en ancho de banda frente a la transmisin radiofnica va web.

Mercora es un software basado en una red P2P, que permite a los usuarios compartir canciones mediante streaming,

transformando cada cliente en una emisora de radio y por tanto evitando los problemas legales que tienen los programas de pares tradicionales. Adems permite compartir imgenes, enviar mensajes instantneos, y participar en foros y chat-rooms.

Ronja es un proyecto de tecnologa libre, para crear enlaces de datos de transmisin ptica punto por punto. Los costos que implica esta tecnologa son mnimos, siendo probablemente el sistema inalmbrico ms barato jams creado. En cuanto a redes ya conformadas, recomendamos Freenetworks, una asociacin de cooperacin que brinda asesoramiento, informacin y un amplio mapa de redes P2P alrededor del mundo, y RedesLibres, el sitio de la Unin de Redes Libres de Amrica Latina, sitio que tambin brinda un mapa de redes comunitarias libres de la regin.

En el caso de Argentina, existen 4

experiencias de redes comunitarias en el pas: Fernets, de Crdoba, MendozaWireless, RosarioWireless, y Buenos Aires Libre, una de la ms extendidas, y la nica del pas que no slo no requiere conexin a Internet, sino que sus creadores promueven la idea radical de compartir informacin totalmente por fuera de la Web oficial, ya que consideran que usar ese servicio implica seguir dependiendo de las empresas que venden el ancho de banda. Una vuelta al principio: slo antenas y espritu cooperativo.

Y existe un proyecto ms dentro del P2P argentino, en este caso tambin en Capital Federal: La Copiona. Se trata de un servidor con un software desarrollado especialmente, que almacena msica (pronto almacenar videos, textos y podcasts), absolutamente Copyleft. Un catlogo de canciones liberadas por sus autores. La Copiona es parte de un proyecto nacido en Barcelona, Burnstation, como uno de los frentes

abiertos por el Colectivo Platoniq. La Copiona est disponible en la casa del Colectivo La Tribu (y el software est disponible para los colectivos que quieran replicar la experiencia y cuenten con un espacio de acceso pblico). La idea a corto plazo es que estos servidores (que se ubican en diferentes lugares del mundo) se interconecten entre s y compartan sus archivos. Dos aspectos de este proyecto son particularmente destacables: que todo su material es Copyleft, y que al peer to peer le agrega el face to face: o sea que las personas pueden subir y descargar msica, pero deben ir a los lugares donde se encuentran las estaciones copiadoras, que en muchos casos son ambulantes. Aunque tambin existe la opcin de descargarla de Internet, ee trata de bajar las P2P a la calle, promoviendo trasladar el entretejido de las redes virtuales a las redes reales.

Otro proyecto latinoamericano muy

interesante es TRICALCAR, que funcion durante el 2007 y parte del 2008, brindando capacitacin e insumos a comunidades de la regin, a travs de una serie de encuentros.

Y para todas aquellas radios y medios alternativos que quieran iniciarse en el mundo de las redes comunitarias P2P, recomendamos muchsimo este libro, Redes Inalmbricas en Pases en Desarrollo, escrito por el proyecto WNDW (Wireless Networking in the Developing World).

El libro abarca temas que van desde la fsica de la radio y el desarrollo de redes, hasta equipamiento y resolucin de problemas.

Van aqu unas palabras para que las radios se animen a iniciar redes P2P: La mejor recomendacin que puedo darte para armar una red es: pele contra el deseo de hacerlo (ciegamente) solo. Busc personas en tu rea que tengan los mismos objetivos, y consigan los recursos juntos... Mientras ms gente se interese en las redes inalmbricas, ms se beneficiar la red, ya sea figurada o

Redes comunitarias libres

Foto| Atul666

fsicamente. Puede que no tengas lnea de visin con quin te quieres conectar mientras que tu vecino s. Accesos complementarios a la red pueden permitirte instalar equipos y usar cajas ajenas como repetidores. La banda inalmbrica solo cuesta electricidad y equipo, no cuesta telfono ni pagos a compaas de cable. Esta clase de trabajo paralelo y cooperativo es lo que hace posible las redes inalmbricas de alta velocidad (3).

6.

Sin embargo, hay algo de las redes P2P que subleva ms que ninguna otra cosa al Poder. La imagen de esta poca de multiplicidades y dispersiones infinitas es una forma de aparicin de su opuesto, a saber, de la presencia masiva del Capital como significante universal y "presencia masiva" bajo su forma-fetiche por excelencia, la del dinero, encarnado en infinitas formas aparentemente irreductibles unas a otras, pero todas ellas mercancas. Y el poder

totalizador de este capital se da particularmente en el espacio virtual de las redes informticas y las imgenes mediticas. Es (...) como si estuviramos recorriendo la historia del espritu y de la historia al revs: si en los orgenes la promocin del Equivalente General sirvi para ocultar el trabajo de lo Mltiple, ahora la promocin de lo Mltiple sirve para desplazar la completa dominacin del Equivalente General(4). Esta caracterstica de las P2P es lo que perturba el sueo de los Dueos, la supervivencia, a pesar de todos sus esfuerzos, de una tica que preserva una racin no asalariada, no mercantilizada del mundo para s misma. El trabajo nos hace libres, rezaba la frase en la entrada de Auschwitz. Siempre que se trabaje para el Capital, podramos agregar. Para el sistema, la libertad siempre es libertad cercenada. No pueden soportar la libertad radicalizada. Les aterra. No pueden soportar que tratemos como cosas con valor de uso pero sin valor

de cambio lo que para ellos son mercancas potenciales. No pueden entender que an existan signos intraducibles al lenguaje monetario. Las redes libre y comunitarias rompen la hipottica armona entre la institucin econmica y las diversas prcticas autnomas, ya que si bien es cierto que en la mayora de los casos el festejo de la diferencia se realiza en nombre de la perpetuacin del orden existente, tambin es cierto que en determinados casos, como ste, en esa multiplicidad deviene la posibilidad misma de la subversin.

Pero una vez ms, debemos apelar al virus de la sospecha. Y es que siempre (paralelamente a los esfuerzos de lobby corporativo por ilegalizar el universo P2P) queda la siempre infinita capacidad de los poderes para disolver temas revolucionarios con epistemologas radicalmente conservadoras. Esto es claro en muchos usos de la llamada Web 2.0. Antes dejemos en

claro que la esencia de la Web 2.0 (esto es, segn Wikipedia, una web basada en comunidades de usuarios y una gama especial de servicios, como las redes sociales, los blogs, los wikis, que fomentan la colaboracion y el intercambio agil de informacion entre los usuarios), est en lnea con lo que propone la filosofa P2P, slo que muchos de los usos de la misma, particularmente los que se llevan a cabo a travs de sitios como MySpace, Fotolog, Flickr, YouTube, Facebook, Blogspot, entre otros, pueden leerse como una contraofensiva al surgimiento de las P2P, desplegada con todo el arsenal pirotcnico de la publicidad. Exactamente los mismos usos (mostrar, intercambiar, subir y descargar textos, fotos, videos y msica) son posibles con las redes P2P, slo que con increbles ventajas. En el caso de compartir archivos sujetos a Copyrigth, la apreciable ventaja de no pagar por ellos (ni en efectivo ni a travs de la forma velada de la

publicidad). En el caso de cosas producidas por nosotrxs, la tranquilidad de que no hay una corporacin por detrs usando nuestra informacin personal para armar bases de datos que luego son vendidas para construir perfiles de consumo, o para fines ms turbios (como vendrselas a los estados autoritarios, para mejor reprimir).

Adems, la posibilidad de construir medios alternativos no est dada entre los usos de la Web 2.0, ya que el lmite de "interactividad" que ofrecen tiene como techo claro sus intereses corporativos.

En cambio en las P2P los nicos intereses que estn en juego son la cooperacin, la solidaridad y la posibilidad de generar una verdadera inteligencia colectiva. Estos sitios mencionados anteriormente son meros artificios del consumo social dirigido que slo conservan de la vanguardia el componente de la moda. En todo caso, al subir nuestras producciones a ellos, estamos

haciendo hablar al espritu con las palabras del Poder.

7.

Ante la "muerte" de los grandes relatos, he aqu uno: la fusin de las P2P, la filosofia Copyleft, la lucha contra la "propiedad intelectual" (que incluye desde patentes de medicamentos, semillas, informacin gentica y organismos vivos, hasta cdigo de software y derechos de autor), son uno de los retos ms fascinantes para el futuro de la humanidad. Estas luchas son hoy, por el maana. Sigamos levantando las banderas eternas, las luchas por la propiedad material que nunca nos devolvieron, pero estas, nuevas y refulgentes, nos esperan a todos, y muy en particular a los mediactivistas. Como nos dice Bifo Berardi, En las experiencias de software libre, de open source y de P2P no debemos ver slo una innovacion tcnica o relacional. En esas experiencias hay indicios

de un posible proceso de autonoma del cerebro colectivo frente a la estandarizacin capitalista (5)

Estas luchas, que aspiran a dejar de ser clandestinas economas del regalo y del don, para transformarse en prcticas masivamente subversivas, pueden hacer que volvamos a vivir la revolucin como una posibilidad del presente. Unas prcticas que nos desafan siempre a estar a la altura, creando de manera sistemtica instancias de pensamiento crtico que las acompaen. En la fusin de saberes tcnicos y polticos est instalada la pica del futuro. El momento total de incandescencia. Se trata de salvar la fugacidad de las decisiones, la idea de la intervencin inesperada, el acontecimiento irrepetible pero intenso que nos hiere para siempre en su chasquido. El espritu de dar no slo lo que se tiene sino tambin lo que no se tiene: dicho exceso desborda el presente, la propiedad, el

Redes comunitarias libres

Foto| Tanakawho

derecho, la tica y la poltica. Es amor puro.

As, cuando desaparezca la agitacin, ya no se podr conversar. Diremos, triste pero firmemente, sin perder jams la ternura Quin nos impedir entonces vestirnos otra vez de guerra y muerte para caminar la historia?(6)•

 

NOTAS

1/ TAZ (Zona Temporalmente Autnoma) en www.lapetiteclaudine.com/archives/008257.html

2/ Ciberculturas 2.0, Editorial Gedisa.

3/ Rob Flickenger, en Wireless Community Networks.

4/ Gruner, Eduardo La servilleta de Picasso y la sabidura de Asdrbal, Revista El Ojo Mocho.

5/ Entrevista a Franco Berardi, en

biblioweb.sindominio.net/pensamiento/EntrevistaBifoVTopoCast.html

6/ Subcomandante Marcos, Primera Declaracin de la Selva Lacandona, en palabra.ezln.org.mx/comunicados

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