NOTA DE TAPA:

MARCOS: EL SEÑOR DE LOS ESPEJOS- FRAGMENTOS

Manuel Vázquez Montalbán

12 de febrero de 2007

AUTOR: Ayer nos habíamos adentrado por el puente que une la selva Lacandona con la jungla de la sociedad civil y su contribución a un cambio en las relaciones políticas, en traspasar el espejo trucado de la realidad. Utilizas con frecuencia esta metáfora de Alicia en el país de las maravillas, traspasar el espejo se complementa con la necesidad de que el espejo cambie de imagen, abandone la trucada. ¿Cómo interpretas lo de traspasar el espejo?

 

MARCOS: Nosotros pensamos que todas las organizaciones o movimientos de izquierda, todos los movimientos que buscan la transformación tienen una etapa de crítica y otra de transformación. En el momento actual, la izquierda mundial está tratando de ajustar

Huella, Marcos

Leonel Sagahon

cuentas respecto del pasado, volver a ubicarse después de que le vendieron una derrota que no existe, una derrota del bloque soviético que no tiene por qué afectar al conjunto y diversidad de la izquierda mundial, pero se la vendieron y muchos la compraron. Debe afrontar una posición crítica respecto de lo que es el neoliberalismo y al mismo tiempo hay que construir una alternativa. Para eso hay que atravesar el espejo, hacer una propuesta, trascender la posición crítica o intercrítica como quieras llamarla y plantear una alternativa. Eso sería ir más allá del espejo, romperlo y convertir el espejo en un cristal que nos permita ver hacia adelante.

 

AUTOR: Lo que me acabas de decir, tal como me lo haz dicho, nos lleva a la cuestión del lenguaje, de la evidente novedad de tu, de vuestro lenguaje. Tanto Monsiváis, simpatizante vuestro, como Maite Rico y De la Grange, verdaderos “terminators”, dicen que vuestros primeros códigos recordaban más al lenguaje convencional de un movimiento guerrillero de carácter

socialista. Luego se dice que los indígenas te criticaron: “Tu lengua es dura” es una manera de decir que no asimilaban tu código. ¿Cómo se produce el cambio de lenguaje? ¿Es una decisión personal tuya, colectiva? Cuando de la oruga materialista histórica nace la mariposa metafórica, ¿cómo se acepta? ¿Cómo se produce esa metamorfosis? (...)

 

MARCOS: No es un decisión que se tome de una manera racional, que digamos. ¿No nos entienden? Transformemos nuestro lenguaje. En el caso del núcleo inicial que forma el EZLN es una cuestión de supervivencia. Había que sobrevivir. Si no lográbamos entrar en contacto con las comunidades, con los indígenas de la zona, no podíamos sobrevivir, aunque pudiéramos mantenernos en términos materiales, mediante la caza de animales salvajes, practicando una absurda endogamia revolucionaria.

Teníamos que estar en contacto con la población de los alrededores no sólo por cuestiones

logísticas sino por cuestiones políticas porque finalmente, lo que nosotros pretendíamos era organizar un movimientos revolucionario con toda esa gente. Entonces, a la hora que empezamos a establecer ese contacto, tocamos pared. Para podes sobrevivir teníamos que traducirnos a otro código. De una u otra forma, ese lenguaje se construye de abajo hacia arriba. Quiero decir que no viene del guerrillero, sino de los indígenas que empiezan a entrar en contacto con nosotros. De ese encuentro sale la síntesis. (...)

 

AUTOR: Parte del impacto de esta nueva propuesta es que el personaje Marcos que representa un colectivo, el portavoz de un colectivo, se atreve a decir lo que nadie se atrevía a decir de esa manera tan audazmente irónica. Tú introduces una distancia entre lo que crees y lo que dices, esa manera tan audazmente irónica. Eso en el lenguaje político no había existido nunca. Al contrario, el político hablaba desde una gran seguridad y de una gran firmeza de lo que proponía porque la ironía

da la impresión de que estás proponiendo a la gente que dude de su propia duda. Estás proponiendo una interacción en ese sentido. Eso es algo que hasta ahora en el código político sobre todo de estas características, habiendo armas en medio además, que lo complica todo mucho, no se había producido. Como un ejercicio sistemático. Tú a veces formulas una propuesta y de pronto cuando se ha producido un encantamiento de comunicación convencional introduces la ironía. Entonces, rompes un cierto encantamiento y obligas a pensar, abres otra ventana, otra dimensión.

 

MARCOS: Es que necesitamos esa retroalimentación, necesitamos receptores. Una y otra vez estamos insistiendo: nosotros no fijamos la línea hacia la que avanzar. Vamos construyendo esa línea. Queremos construir otra forma de hacer política y tiene que ver con la forma del poder. Nosotros no estamos buscando seguidores, sino interlocutores porque sabemos que eso que queremos construir no lo vamos a

poder hacer solos. Además hemos de poner en crisis continuamente la imagen del caudillo o del líder. Si no nos cuestionamos a nosotros mismos, vamos a crear una secta que puede ser muy amplia o puede ser muy restringida, depende, pero que no va a resolver los problemas.

 

AUTOR: ¿Le gusta dudar a la gente? Cada vez hay menos capacidad de matices. Casi todos se han acostumbrado a la seguridad acústica, a oír lo que se quiere oír, la ratificación del propio criterio, y a veces cuando le llega algo que no sabe cómo escuchar, lo rechaza inmediatamente porque no lo entiende y se siente agredido.

 

MARCOS: Nosotros apostamos al revés. Esa seguridad acústica produce aceptación o rechazo, y desgastado como está el discurso político produce rechazo. Entonces, el hecho de decir verdades, o lo que nosotros suponemos verdades, va a causar efecto, aunque nos limitemos a provocar dudas, porque eso acentúa el desgaste del discurso oficial y de momento

tenemos éxito porque recibimos retroalimentación. •

 

Tomado de Vázquez Montalbán, Manuel. Marcos: el señor de los espejos. Madrid, Punto de lectura, 2001. págs 189 a 204.