NOTA DE TAPA:

INTERLOCUTORES- EL PROBLEMA DE LA CONFIGURACIN DEL OTRO. CONVERSACIN CON GABO FERRO

Gastn Montells- Colectivo La Tribu

Junio de 2008

Hay una nocin, la de impureza, que trabaja Marcelo Cohen, escritor y periodista cultural argentino, donde puede hallarse una clave de la estrategia comunicacional: incluir al otro desde los sedimentos propios de su constitucin, sin traducciones, sin representacin ms que la propia obstruccin de la vida en el acceso a la identidad. Impureza como una geografa de constitucin de la diversidad, pero sobretodo como respuesta a la categorizacin. Al maniobraje severo que hace el sistema de smbolos al cooptar prcticas para procesarlas en sus maquinarias de la "purificacin", sea sta lingüstica, sexual, econmica, estadstica o poltica.

El trabajo sobre el otro del proceso comunicacional, el destinatario, contraparte, interlocutor, escucha o auditor es una importante discusin que ha configurado posiciones polticas

en las perspectivas de trabajo comunicacional (ms all de su soporte) pero adems ha constituido estrategias de realizacin de produccin.

De qu modo y a travs de qu mecanismos las radios conversan y construyen sentido con sus contrapartes del dilogo (las audiencias) es una de las tareas en permanente revisin cuando pensamos el diseo de los acuerdos de relacin que una propuesta construye en cada etapa de la historia con sus interlocutores.

Las radios, pero ya mismo los primeros espacios pblicos de la tradicin oral en las ferias, mercados, plazas y calles, problematizaron los vnculos e instancias de encuentro en las posiciones de una conversacin. El lugar desde el cual fundar un espacio de expansin de un enunciado y todas las ubicaciones posibles de los presentes ante esa narracin y sus potencias de intervencin.

Gabo Ferro es msico y a la vez Doctor en Historia. Tiene tres discos editados de manera independiente. Canciones que un hombre no debera cantar (2005), Todo lo slido se desvanece

en el aire (2006) y Maana no debe seguir siendo esto (2007).

Su obra trabaja con insistencia en la bsqueda de una sntesis entre la construccin de un relato y sus condiciones de produccin. Pero a la vez piensa el lugar que en su obra ocupa ese otro de la poca, junto a los impactos e itinerarios que el cuerpo significante de una cancin construye al amplificarse en recepcin.

Durante un taller convocado por Interconexiones. Programa de Formacin para Radios Comunitarias del Cono Sur, en abril de 2008, los participantes de ese espacio pensaron, entre otras cosas, el problema del vnculo entre una propuesta y sus audiencias. Y el modo en que las estrategias comunicacionales modifican el entorno o son transformadas en su circulacin.

En general, se est hablando que la radio tiene que cambiar ante el deseo de la gente -dice Gabo Ferro, invitado especialmente a esas jornadas- ante lo que la gente quiere o le gustara, a los cambios que la gente espera de la radio. Yo tambin tengo alguien ideal para quien escribo, pero no lo pienso como un

sujeto tan histrico. Muy por el contrario, pienso ms bien en un sujeto, no a-histrico, pero s con una pata histrica ms bien en la historia cultural y no en la historia econmica. Eso quiere decir: un sujeto histrico cultural, pero no pienso en un sujeto histrico econmico. La verdad es que yo sigo pensando lbumes. Sigo pensando desde el tema 1 al tema 6; lado A, lado B... Y no estoy dispuesto a armar un repertorio para un ser humano histrico- econmico sino que estoy armando un repertorio para un individuo histrico- cultural.

Pensar audiencias significa ante todo una determinacin. Evidenciar los propsitos del modelo comunicacional desde el cual se elaboran tratamientos del sentido. Se proponen marcos ideolgicos, se manifiestan agendas temticas, prcticas de intercambio, cdigos de enunciacin y objetivos polticos.

A riesgo de simplificar podemos considerar puntualmente tres asignaciones (con su plan, rol y tarea), que segn la propiedad y los fines de ese medio determinan una prctica especfica con la audiencia.

Gabo Ferro

Foto | Natalia Ferreti

La radio de servicio pblico considera al destinatario como ciudadano, la comercial lo hace como cliente y la comunitaria como interlocutor. Siendo para la primera una prctica de ciudadana, los segundos reducen el medio a su finalidad (que es vender un nmero de clientes a un anunciante) y para los proyectos comunitarios una pretensin: construir paridad en la prctica comunicacional. No nicamente posiciones sino sobretodo acceso a la definicin de las condiciones de enunciacin y a la escritura autnoma de una prctica colectiva.

Roland Barthes, ensayista francs, en El placer del texto problematiza este vnculo entre lector- escritor. Usted se dirige a m para que yo lo lea, escribe Barthes, pero yo no soy para usted otra cosa que esa misma apelacin; frente a sus ojos no soy el sustituto de nada, no tengo ninguna figura, no soy para usted ni un cuerpo, ni siquiera un objeto, sino solamente un campo, un fondo de expansin.

Trabajar el problema nominal acerca de una designacin para ese otro de la conversacin nos presenta la exigencia de reescribir el lenguaje pero

sobretodo de tomar decisiones polticas capaces de re- coordinar los usos del cuerpo y el placer, el derecho a la comunicacin, los signos de la existencia, la inclusin, la perspectiva de gnero y la diversidad.

Me parece hasta peyorativo hablar de juventud, dice Gabo Ferro. Todos sabemos cundo y para qu se invent la juventud. La juventud es un invento del mercado. Es un nicho para vender ciertas cosas, entre otras, msica. Hay radios para jvenes, hay ropa para jvenes, hay libros para jvenes. El sujeto para el cual escribo, no tiene edad.

Y entonces cuenta dos ancdotas: Me llega un e-mail el ao pasado de un chico de 15 aos que dice "desde hoy te dejo de escuchar porque tus discos me gustaban a m y ahora le gustan a mi mam". Me pareci genial. Y otra, que en los jardines de infantes ahora los chicos aportan un tema a fin de ao para que se haga una especie de compilado y se reparta entre todas las familias. Hay un tema que yo canto que se llama "Costurera y carpintero", que habla sobre la cuestin de gnero,

de quebrar todas estas barreras. Y hubo un severo problema porque hubo un nene que propuso "Costurera y carpintero" y hubo problemas en el jardn, queran frenar el compilado, que quiten el tema. Y el nenito deca "cul es el problema, qu tiene de malo". Le gustaba mucho jugar con "nio costurera- nia carpintero", con ese cambio de gnero.

La definicin sobre los trminos en los que nos dirigimos y configuramos roles junto a otros, est atravesada por componentes socio- polticos, demogrficos, econmicos, culturales y tambin por la voluntad explcita de discutir pblicamente los lugares asignados por la disciplina normalizadora del poder, que busca la hegemona de un emisor (la alianza: gobierno- medios masivos de comunicacin- mercado) y millones de receptores que en lo posible sean pasivos y acrticos. O en trminos tecnolgicos, sus vidas estn lo suficientemente ocupadas y controladas por el estrs como para llegar agotados al mensaje y no tener fuerza para aplicarle ideas propias y cuchillos nuevos al sentido.

El concepto de Audiencia deriva de obediencia. Y esa asignacin acusa un rol: obedecerle al que habla. Pero tambin su negacin, que es siempre la opcin de desatender. Desencantarse, quitarse el encanto de encima y liberar una voz distinta capaz de discutir la misma construccin de "hipnosis", bajo la cual se plantea muchas veces la relacin entre partes, considerndola factor de dominacin.

"Una letra diferencia recepcin de decepcin, es la d de desilusin en el lugar de la r de respuesta". Esta oracin escrita en pizarrones expresa una circunstancia: la mediacin es por cierto traduccin pero tambin contingencia. Y en ella puede ocuparse el barco, re- direccionar los rumbos del camino.

Ante la pregunta sobre cmo fijar esas cartografas de la conversacin, cmo hacer de lo intercambiado una huella o recurso til, aplicable, movilizador, Gabo Ferro relata su experiencia de registro.

Algo que yo llam, que existe desde siempre, es la grabacin documental. Hago esto para grabar: junto a mis msicos, ponemos los micrfonos, micrfonos

en la voz, los mejores micrfonos que podemos. Y grabamos. Y despus eso se mezcla y se edita. Tanto es as que el ltimo disco que grab lo grab directamente en vivo. Para qu? Para hacer una re- puesta en valor de lo que es el vivo. Para el jazz y para el rock en un momento de la historia fue importantsima la toma en vivo. Luego, qu pas, qu es hoy? Hoy un disco en vivo es un refrito para cerrar un contrato discogrfico o que se pone uno o dos temas para fans, que los fans lo van a volver a comprar. Entonces, me interes llevar esta cosa del documental a lo mximo que yo pudiera dar. Presentar doce canciones inditas. Y que sea eso, ese crudo. Mezclado, todo muy lindo pero que sea ese mismo crudo. Ah a m me parece que ese es un pequesimo aporte de devolverle al disco un poco la cercana a la verdad que tiene que tener toda propuesta artstica.

Ante estas inspecciones del sentido, las radios construyen propuestas, gramticas para interpelar la atencin, acuerdos de dilogo, definiendo niveles y principios de proximidad con sus audiencias.

La pregunta que acaso motiva el desvelo de buena parte de las acciones comunicacionales de las radios comunitarias tiene que ver con las definiciones que podemos darle a lo que hacemos para que lo hecho sea con otros no ya nicamente para ni nicamente por.

La nocin de interlocutor, que es un modo de posicionarse polticamente y expresa condicin de paridad en la conversacin, nos obliga a construir las interfaces propias de un encuentro. El espacio donde nos realizamos comunicacionalmente a partir de un propsito que es la autora colectiva.

Qu posibilidades tienen los interlocutores de un espacio comunicacional de accionar como autores colectivos de un objetivo y su estrategia, puede ser el punto de partida de la discusin sobre las audiencias.•

www.myspace.com/gaboferro | www.gaboferro.com.ar

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