NOTA DE TAPA:

PAULO FREIRE

Mariana Mársico- Colectivo La Tribu

12 de febrero de 2007

Educador y pedagogo brasileño, nació en 1921 en Recife, Brasil. Su adolescencia transcurrió en Pernambuco, y aunque él aspiraba a ser educador, en un primer momento se graduó en Leyes, en la Universidad Federal de Pernambuco, debido a que allí no existían cursos de formación de educadores y ésta era la única carrera relacionada con las ciencias humanas.

Estudió letras y se doctoró en 1959 en Filosofía e Historia de la Educación con la tesis Educación y actualidad brasileña, en la que inscribe las bases de su método, según el cual todo proceso educativo debe partir de la realidad que rodea a cada individuo.

En 1947, fue director del Departamento de Educación y Cultura del Servicio Social de la Industria; en los años 50, perteneció al primer Consejo Estatal de Educación de Pernambuco y en 1961, fue nombrado director del Departamento de

Freire

Extensión Cultural de la Universidad de Recife.

A principio de los años 60 puso en práctica su primera experiencia educativa de grupo, dentro de la Campaña Nacional de Alfabetización, logrando como resultado la alfabetización de 300 trabajadores rurales en sólo 45 días. Para el año siguiente, el Presidente de Brasil Joao Goulart lo invitó a reorganizar la alfabetización de adultos en el ámbito nacional. Estaba prevista la instalación de 20.000 círculos de cultura para 2 millones de analfabetas. Sin embargo, y como consecuencia del golpe militar del 31 de marzo de 1964 protagonizado por el general Humberto de Alencar Castelo Blanco, debió abandonar su actividad, calificada en ese contexto de “subversiva”. Pasó 75 días en prisión por ser considerado un peligroso pedagogo político, se refugió en la embajada de Bolivia y de ahí viajó a Chile, donde trabajó para distintas organizaciones internacionales.

En Chile participó en importantes reformas conducidas por el gobierno demócrata-cristiano de Eduardo Frei, como el programa de

educación de adultos del Instituto Chileno para la Reforma Agraria (ICIRA), entre otras. Allí encontró un espacio político, social y educativo muy dinámico, rico y desafiante, que le permitió asimilar su método, sistematizándolo teóricamente. Esta experiencia fue fundamental para consolidar su obra y para la formación de su pensamiento político-pedagógico.

Freire comenzó a desarrollar la idea de una psicología de la opresión influido por los trabajos de Freud, Jung, Adler, Fanon y Fromm. Las ediciones clandestinas de los libros de Freire circularon de mano en mano contribuyendo a difundir los nuevos planteamientos pedagógicos y términos como “educación bancaria”, “alfabetización como concientización”, “educación liberadora” se insertaron velozmente en el lenguaje educativo.

Los educadores de izquierda se apropiaron de la filosofía educativa de Paulo Freire, pero la oposición del Partido Demócrata Cristiano lo acusó, en 1968, de escribir un libro "violentísimo": era el libro "Pedagogía del Oprimido". Esta obra,

publicada en 1970, tuvo gran influencia sobre las miradas filosóficas incluidos la fenomenología, el existencialismo, el cristianismo, el marxismo y el hegelianismo.

En 1970 se trasladó a Ginebra (Suiza), donde trabajó en los programas de educación del Consejo Mundial de las Iglesias. Después de dieciséis años de exilio, en 1980 retornó a Brasil y como particular modo de reencuentro decidió realizar permanentes viajes por todo Brasil dando conferencias, publicando y entablando diálogos con estudiantes y profesores. Se dedicó a la docencia en la Universidade Estadual de Campinas y en la Pontifícia Universidade Católica de São Paulo. En 1986, recibió el premio internacional “Paz y Educación” de la UNESCO. Más de veinte universidades de todo el mundo le otorgaron el título de doctor “Honoris Causa”. Falleció en San Pablo en 1997.

Freire introdujo innovaciones, tanto teóricas como prácticas, importantes en la pedagogía y que han tenido un gran impacto en el desarrollo de la praxis educativa actual, especialmente en lo que

se refiere a la educación no formal y a la educación popular.

LAS IDEAS

La teoría de Paulo Freire surgió en el contexto de los años 60, en el noroeste de Brasil, donde la mitad de sus 30 millones de habitantes eran marginados y analfabetos. Tal como él decía, vivían dentro de una cultura del silencio. En este sentido, postula que era preciso "darles la palabra" para que "transitasen" a la construcción de un Brasil que se pueda adueñar de su propio destino y que logre superar el colonialismo.

Bajo estos principios desarrolló su método, fundado en la convicción de que el proceso educativo debe partir de la realidad que rodea al educando.

Con un lenguaje y una filosofía de la educación absolutamente innovadora propuso que una educación de adultos tenía que estar fundamentada en la conciencia de la realidad cotidiana vivida por la población y jamás reducirla a simple conocimiento de letras, palabras y

frases. El trabajo educativo debía convertirse en una acción para la democracia, en resumen, entendía que la educación de adultos debía estimular la colaboración, la decisión, la participación y la responsabilidad social y política. Freire entendió la categoría del saber como lo aprendido a través del conocimiento vivido de sus problemas propios y los de su comunidad.

Siguiendo a Freire: no basta saber leer que "Eva vio una uva", sino que "... es necesario saber qué posición ocupa Eva en el contexto social, quién trabaja en la producción de la uva y quién lucra con este trabajo..."

Su pensamiento se define en torno a una visión humanista cristiana que, en América Latina, se manifestó a través de la denominada “teología de la liberación”. La pedagogía aparece como base necesaria y desencadenante de la toma de conciencia que conduce al desarrollo, al progreso, a la liberación del individuo de las ataduras que lo mantienen lejos de su real dimensión social. A su vez, impulsa los movimientos de la comunicación para el desarrollo, el empleo de medios de

comunicación como la radio en zonas de difícil escolarización, etc. Para Freire, los medios son un instrumento cultural fundamental para devolver la palabra a quienes les fue negado el derecho de expresión y cuyo origen es la “cultura del silencio”. Paulo Freire es considerado el creador y promotor latinoamericano de la corriente de comunicación para la educación o comunicación educativa.

Sintetizando, algunos aspectos relevantes de su método son: la observación participante de los educadores, "sintonizándose" con el universo verbal del pueblo, la búsqueda de "palabras generadoras" indagando en su sentido vivencial, la codificación de las palabras en imágenes visuales que estimulen el tránsito de la cultura del silencio a la conciencia cultural, la problematización del escenario cultural concreto y de las palabras generadoras a través de un diálogo del "círculo de cultura" y, por último, la recodificación crítica y creativa para que los participantes se asuman como sujetos de su propio destino.

LOS LIBROS

Paulo Freire es autor de numerosas obras, entre ellas: Educación como práctica de la libertad (Educação : prática da liberdade, 1967), Pedagogía del Oprimido (Pedagogia do oprimido, 1968), Cartas a Guinea-Bissau (Cartas à Guiné-Bissau, 1975), Pedagogía de la Esperanza (Pedagogia da esperança, 1992), A la sombra de este árbol (À sombra desta mangueira, 1995), Pedagogía de la Autonomía: Saberes necesarios a la práctica educativa (Pedagogia da autonomía. Saberes necessários à prática educativa, 1997).•